© 2002 Txema Rodríguez

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Libro de la furia | Sweet love

- 6 mayo, 2002

La frontera, el paisaje, el río sacudido por la bruma del alba, la silueta de un pez que asoma, las mujeres por la riba, los respingos de un caballo atacado por las moscas, el terrazo roto comido por la sal y por el paso, un anciano que afina su requinto, el réquiem, el mismo anciano, el mapa de una república perdida, un reproche de enamorados, el negocio con el rémington en el mostrador, los jinetes que suben al mirador, los remos de aquella barca, las columnas de humo que se elevan y se llevan el juicio
los terremotos, la estela de las balas en el aire, una cigüeña, los remaches de la puerta, el remedio de las enfermedades, sus piernas abiertas, el reloj, la guerra relámpago, la de guerrillas, los tullidos en los escalones de la catedral, el resplandor sobre el agujero que abrió una bomba, el reglaje de los amortiguadores de un tanque, la región, el reino, el regalo del abuelo envuelto en su pañuelo, las uñas del gato sobre la uralita, el hilo de agua que enfila la vuelta de la carretera, la cabeza de la estatua
bota, bota mi pelota, el detergente inunda el lavadero, eres cruel, el recalmón de las aguas y los marineros a salvo, el vecino con la cesta de las setas, las bragas tendidas sobre una piedra, un reaccionario, un reactor, el jazmín en las tumbas junto a las imágenes de seres queridos, las fotografías de los muertos, los cimientos podridos de la hacienda, dios cuánto te amé, las tiras de reactivo, las balas del cajón, seamos realistas esto se acaba, la raza, la casta, el dinero, Inglaterra si sigues el curso del petrolero, la raya que se seca, el maiz seco, el jardín de marqués, el golpe a las bestias en el matadero, un rancho de estrella de cine
la radio que moviliza a los civiles, nos hemos vuelto locos todos, que tenga usted un buen día, el raciocinio, la rabiza de la caña cuando pica un salmón, el rabino colgado de la soga, los calamares fritos
¿te acuerdas de mi? ¿piensas en mi?, el olor de tu cuello, el movimiento de la arteria bajo la piel de tu cuello, la ración de pan negro, la fortaleza militar
tengo que hacerme una radiografía del proyectil, el halcón buscando palomas, el motor baja de revoluciones, qué queda, mamá guisa carne con patatas y verduras, el vaso para las flores, la navaja del barbero esquiva una nuez prominente, la rana verde a la que lanzamos discos de metal, los garfios de hierro, los adoquines, las llamas que salen de las ventanas, la ratonera, contar hasta diez antes de correr, refugiarse en los lugares donde ya han caído bombas, el rastrojo permanente de los campos, las linternas de los soldados, mamá hace picadillo para los raviolis
cerrabas los ojos, seamos realistas dijo el capellán ustedes han cometido el peor de los pecados, las islas, el reajuste, el agujero que me lleva y por donde entro, tan profundo, reacio al principio, los juguetes pegados al barro, la mala hierba oculta las butacas del cine y huele a trigo recalentado, el hornillo de calentar la leche, las segundas intenciones, seamos honestos, la recepción ofrecida por el general que vimos en la televisión, la caza, el paraguas en el recibidor, el recogido de tu falda, los recortables de muñecas, el recreo en el columpio, los números al cuadrado, los límites, de eso hablamos en tantas ocasiones, las tuberías, la cocina económica, os habéis regodeado en un placer obsceno, el infierno si sigues, el despacho del alcalde, dar asilo a los refugiados, las regaderas, tu padre subido al camión con las manos atadas a la espalda, tu también, supongo que yo, la reglamentación, las gallinas incubando, el regreso imposible
tus dedos me buscan al otro lado de la rejilla
la reliquia de Santa Elena, si existe
la luz se propaga con independencia del movimiento del cuerpo que la emite, los minerales que arrastran las lluvias, el corte en tu mejilla, tus medias, las tinajas del vino, vámonos a América, el cascarón que remonta las aguas hacia el este, el renglón que escribimos juntos, las mandarinas, un toro que empuja, el teatro de la época, le dio un repente y se marchó, la represalia, el escondite, el miedo, respirar, la sal, el aguardiente con canela
qué decir
qué decir
cuánto te amo