© 2004 Txema Rodríguez

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Notas al margen

- 8 junio, 2004

Un mal libro se consume en una llama azulada envuelto en humo abundante. Uno bueno, también; aunque el fuego se para a liar un cigarro mientras lee algo entretenido.

Un poema tiene la fecha de caducidad en la base. Sin embargo, al darle la vuelta una nota manuscrita advierte: Ver la tapa.

Todo comenzó el día en que un hombre pedante se sintió enamorado y quiso componer unos versos. Si era correspondido acababa de nacer el profesor de Literatura. Si no lo era (correspondido) un nuevo crítico veía la luz.

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