© 2014 Txema Rodríguez

Blanco y negro / Blog

Sakura

- 27 marzo, 2014

Ninguna familia se reúne en estas montañas para celebrar la primavera bajo las flores blancas en las que zumban miles de abejas absortas. Es solo un día más de silencio. A veces pasa un coche por la estrecha carretera. O unos ciclistas resoplando, con la cabeza gacha. Me siento sobre una piedra frágil. A lo lejos brillan la rocas imponentes que cierran el valle, pero estoy a solas con los árboles y los insectos. A solas con ese tipo de belleza inaprensible, con leves movimientos del aire que se escapa por los bancales acompañando el humo de los restos de poda. Sakura llaman los japoneses a su venerados cerezos. Casi espero que asome alguno de un recodo con sus pasitos cortos y su expresión tímida. Con su cámara y su camisa de lino. Que se siente a mi lado a contemplar las pequeñas manchas blancas.

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Coda

One response

  1. Hoy, ahora mismo me iría a contemplar los cerezos, manzanos o almendros en flor contigo o con cualquier persona que supiera admirar la belleza…

    Gracias por tus fotografías, imágenes y magnífico texto… es posible que lo cuelgue en mi página de Facebook, he puesto ya un texto de la manifestación contra la ley de educación, échale un vistazo

    Un saludo

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